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Preguntas: Una petición por empatía disfrazada

Cuando las personas sienten dolor emocional, a menudo hacen preguntas. A veces es obvio que no buscan una respuesta tuya. Por ejemplo, si alguien pregunta: “¡¿Soy estúpido, o qué?!", es poco probable que realmente quieren tu evaluación sobre su estupidez relativa. Es más seguro que lo que realmente desean es empatía.
 
Otras veces es menos claro. Un lector de mis Joyas ofreció este ejemplo de una llamada que recibió de su hija desde la universidad. "Estudié mucho y pensé que me había ido bastante bien. ¡Pero no saqué buena nota!  ¿Dónde me equivoqué"?
 
En este ejemplo, nuestro lector mencionó que su hija estaba tan alterada que fue difícil comprenderla. ¿Cómo puedes responder y conectar en esta situación?
 
Primero, como padre o madre, quizá quieras hacer una pausa y darte empatía a ti mismo: “Al escuchar que mi hija está tan alterada me siento tenso y preocupado porque deseo que ella esté bien. He notado que me estoy diciendo a mí mismo que tengo que ser útil aquí. Voy a respirar profundamente ahorita y recordarme que lo mejor que puedo hacer por ella ahora es escucharla”.
 
Luego, y especialmente si ella está muy alterada, puedes ayudarla a centrarse repitiendo los detalles y logrando claridad con relación a lo que en realidad sucedió (Observación). “Sí claro, trabajaste mucho para prepararte y pensaste que sacarías mejor nota. ¿Qué nota recibiste? ”.
 
Este pedazo de información es importante porque en realidad  la nota puede ser de aprobación o más alto, pero los chacales de tu hija están gritando porque desean una nota perfecta. Más claridad puede crear espacio para esos chacales.
 
Luego ofrécele  empatía para sus sentimientos y necesidades. “Ay sí, es horrible para ti porque te es tan importante hacerlo bien”.
 
Si tu hija responde, “¡Obvio!”, eso es su manera de decir sí. Luego puedes ofrecerle el próximo nivel de empatía. “Parece que esto es especialmente frustrante porque no entiendes lo que sucedió”.
 
Si tu hija puede recibir tu empatía, ella suspirará y su voz se suavizará un poco. Si no, es posible que los chacales siguen aullando y responderá con algo como: “¡Eso es lo que acabo de decir!
 
Si esto fuera el caso, quizá puedes ayudarle a nombrar los chacales. “Me imagino que te estás criticando mucho por esto”.
 
Hija: “Debo haber hecho mejor”.
 
Tú: “Es difícil no juzgarte, ¿verdad?
 
Hija: “”.
 
Tú: “Me imagino que te sientes decepcionada cuando trabajas con ahínco y no logras el resultado que deseas”.  (Si los chacales están particularmente fuertes, en muchos casos es porque se están alimentando de desesperanza y desesperación).
 
A estas alturas, quizá tu hija diga más acerca de su sentimiento de desesperanza, y la puedes seguir atendiendo con empatía. Asimismo, quizá ella se pueda centrarse espontáneamente en lo que no está sin esperanza. Resiste la tentación de ayudarla de inmediato a centrarse. Será más potente si ella lo logra por cuenta propia.
 
Cuando en una conversación se ofrece y se recibe empatía, la conversación se completa con una petición o plan de acción para satisfacer las necesidades identificadas. Puede haber una petición/plan de acción para cada necesidad identificada. En este ejemplo, las necesidades son claridad, competencia, y auto-aceptación. Puedes ayudar a mover la conversación a este paso al preguntar, “¿Hay algo que quieras hacer o hay algo que yo pueda hacer acerca de esto?”.
 
Posiblemente te pida consejos sobre cómo prepararse mejor para los exámenes, o posiblemente identificará espontáneamente su propio plan. Cualquiera de los dos puede sugerir cómo satisfacer su necesidad de auto-aceptación. Si este paso parece difícil y laborioso, probablemente necesitas retroceder un poco y ofrecer más empatía. Probablemente hay sentimientos y necesidades todavía no identificados para tu hija.
 
Práctica: Esta semana presta atención a las peticiones por empatía detrás de las preguntas. Cuando alguien que se siente molesto te hace una pregunta, resiste la tentación de responderles de manera directa. Ayúdale a centrarse solicitando claridad acerca de la situación y/u ofreciendo empatía adivinando sus sentimientos y necesidades.

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